En una nueva operación contra la minería ilegal, el Ejército Nacional intervino cuatro puntos de extracción de oro en la zona rural de San Carlos, Oriente antioqueño. Las acciones, realizadas en el marco del Plan Amazonía, permitieron inutilizar maquinaria con la que se extraían más de 4.000 gramos de oro al mes, valorados en cerca de 1.560 millones de pesos.
Además del golpe a las finanzas del Clan del Golfo, responsable de estas actividades, la operación evitó la destrucción de más de 4 hectáreas de bosque tropical y la deforestación de al menos 5.000 árboles. Un daño ambiental que habría tardado más de 40 años en recuperarse.
A pesar de estos avances, el control estatal sobre los territorios afectados sigue siendo limitado. La minería ilegal continúa siendo una amenaza crítica para los ecosistemas y las comunidades rurales, mientras estructuras criminales explotan recursos naturales con total impunidad.






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