El silencio que hoy rodea la entrada del Liceo Antioqueño duele. Flores, velas encendidas y mensajes de despedida se han convertido en un homenaje espontáneo a los estudiantes de la Promoción 2025, cuyas vidas se apagaron trágicamente en el accidente ocurrido este domingo en vías del municipio de Segovia, Antioquia.
Eran jóvenes llenos de sueños, proyectos y futuro. Regresaban de un viaje que celebraba el cierre de una etapa escolar y el inicio de nuevas metas, sin imaginar que ese camino marcaría una despedida definitiva. Sus rostros, hoy recordados con toga y birrete, reflejan la ilusión de quienes estaban listos para volar alto, más allá de las aulas.
La comunidad educativa, familiares, amigos y ciudadanos de Bello y de todo el departamento se unen en un profundo duelo. Cada vela encendida es una promesa de memoria; cada flor, un acto de amor; cada nombre, una historia que permanecerá imborrable.
Antioquia entera acompaña a las familias de las víctimas y a los sobrevivientes, elevando una oración colectiva por su descanso y por la fortaleza de quienes hoy enfrentan un dolor imposible de explicar. Su paso por este mundo fue breve, pero su huella será eterna.




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