Lo que debía ser una noche de fútbol terminó en disturbios en la tribuna norte del estadio Atanasio Girardot, tras el empate 0-0 entre Atlético Nacional y São Paulo por la Copa Libertadores.
Según el secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, el responsable de iniciar los desmanes fue Allan Aquino de Souza, aficionado del equipo brasileño. “El tipo creyó que cambiándose de camisa y escondiéndose iba a evadir a las autoridades. Pero no”, relató el funcionario.
Gracias a la intervención de la Policía y al monitoreo de cámaras de seguridad, Aquino fue identificado, capturado e infraccionado bajo el Código Nacional de Seguridad y Convivencia (Ley 1801). Pasó la noche en el Centro de Traslado por Protección (CTP) y este miércoles sería entregado a Migración Colombia para solicitar su deportación y prohibir su reingreso al país.
“Que no crean que iban a venir a Medellín a empañar la fiesta y la cultura del fútbol y que nada les iba a pasar. Con autoridad, les demostramos que estaban muy equivocados”, advirtió Villa Mejía.




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