El Distrito y el Área Metropolitana invertirán más de $663 mil millones en obras de conservación, mitigación del riesgo y recuperación ambiental.
Después de más de dos décadas, Medellín retoma el legado del antiguo Instituto Mi Río con el lanzamiento del programa “Mi Río, Mis Quebradas”, una estrategia liderada por el alcalde Federico Gutiérrez Zuluaga para proteger los afluentes hídricos, reducir riesgos y promover la sostenibilidad con participación ciudadana.
La iniciativa fue presentada este martes y cuenta con una inversión total de $663.383 millones para el periodo 2024–2027. De este monto, $120.000 millones se destinarán exclusivamente a la atención del eje del río Medellín, cifra que supera en 3.600 % la inversión del periodo anterior. Gracias a las obras contempladas, se crearán alrededor de 1.700 empleos.
“Como ciudad estábamos en deuda de mirar hacia el río y nuestros afluentes. Tenemos que reconocer que los esfuerzos han sido insuficientes frente al crecimiento urbano y el cambio climático. Estamos a tiempo de tomar las decisiones correctas para el futuro de Medellín”, destacó el alcalde Gutiérrez.
Una inversión histórica para el agua y la vida
El programa contempla 21 nuevas obras hidráulicas en quebradas, la atención de 30 puntos críticos por riesgo hidráulico en el eje del río y la intervención de 40.000 metros cuadrados de espacio público.
Los recursos serán aportados por el Distrito de Medellín ($366.383 millones), el Área Metropolitana del Valle de Aburrá ($282.000 millones) y el Metro de Medellín ($15.000 millones), extendiendo los beneficios a los nueve municipios metropolitanos, desde Caldas hasta Barbosa.
De la amenaza a la oportunidad
“Muchos barrios se construyeron sobre quebradas. Estas obras buscan transformar esos riesgos en oportunidades, con intervenciones que mejoren la calidad de vida y devuelvan la tranquilidad a las familias”, añadió el mandatario local.
El proyecto también incluye la contratación para el mantenimiento de 197 puntos críticos, estudios y diseños del sistema de drenaje en varias quebradas, y obras de paisajismo en Altavista y La Honda, que iniciarán en el primer semestre de 2026.
Visión a largo plazo
Las principales obras finalizarán entre 2026 y 2027, y otras quedarán con diseños y predios adquiridos. Además, se proyecta un plan maestro hasta 2040 para garantizar la sostenibilidad de las intervenciones, integrando acciones al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y al Plan de Acción Climática de la ciudad.




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