Un hombre ingresó a una clínica veterinaria en el sector de Calasanz, comuna de Calasanz (Medellín), haciéndose pasar por repartidor de Rappi para quedarse con una caja que contenía un pedido destinado como regalo navideño para el personal del establecimiento.
Según el relato de los afectados, el sujeto aprovechó que quien lo atendió era una mujer y afirmó que necesitaba un supuesto código de confirmación de Rappi, el cual la aplicación nunca generó. Aun así, tomó una foto del paquete y lo marcó como entregado en la plataforma, reportándolo fraudulentamente para evitar sospechas y retirarse del lugar con el pedido.
El hecho ha generado indignación entre los trabajadores, quienes esperaban el detalle como parte de la celebración de Navidad. Las autoridades y la clínica alertan a la ciudadanía para que verifique siempre la identidad de los domiciliarios y desconfíe cuando se soliciten códigos que la app no haya proporcionado.




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