La Sociedad de Activos Especiales (SAE) vendió hoy en subasta pública la finca La Manuela, uno de los bienes más emblemáticos incautados al narcotráfico en Colombia. La histórica propiedad, que perteneció a Pablo Escobar Gaviria, cabecilla del extinto Cartel de Medellín, fue adjudicada por $7.700 millones de pesos, recursos que se integrarán a las arcas del Estado.
Ubicada a orillas del embalse El Peñol–Guatapé, en el Oriente antioqueño, La Manuela tiene una extensión de aproximadamente 7.826 metros cuadrados y representa un símbolo del poder y la opulencia alcanzados por el narcotráfico en los años más violentos de la historia reciente del país.
Aunque sus estructuras principales quedaron en ruinas tras décadas de abandono y, según relatos, tras un atentado perpetrado por el grupo Los Pepes en 1993 cuando Escobar enfrentaba presión de sus enemigos, hoy el predio también es reconocido por su entorno natural y árboles exóticos importados de diferentes regiones del mundo.
Con esta subasta, la SAE reafirma su compromiso de transformar bienes asociados al crimen organizado en recursos legales y productivos, contribuyendo tanto a la reparación colectiva como a la memoria histórica del país desde una perspectiva de legalidad y transparencia.
La venta de La Manuela se da en medio de un creciente interés por resignificar estos espacios —lejos del pasado criminal— hacia usos que aporten al desarrollo regional, el turismo o actividades económicas formales.




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