Propietarios de establecimientos ubicados en la Avenida 33, en Medellín, expresaron su inconformidad por la aparición constante de rayones, firmas y grafitis realizados sin autorización en puertas, persianas y fachadas de sus locales.
Los afectados aseguran que estas intervenciones generan costos adicionales de limpieza y mantenimiento, además de afectar la imagen de sus negocios ante clientes y visitantes.
“Esto no es arte urbano, es un daño a nuestra fuente de ingresos”, manifestó uno de los comerciantes, quien pidió mayor control por parte de las autoridades frente a esta situación que, según denuncian, se repite con frecuencia en el sector.
¿Debe considerarse arte cualquier intervención en el espacio público o se trata de vandalismo cuando afecta la propiedad privada?





0 Comentarios