Fecha publicación 03/09/2026

¡De milagro! Una pequeña comadreja se salvó de ser pisada por una máquina

El ejemplar de Neogale frenata fue encontrado en una zona de trabajo y, tras ser valorado por profesionales, se determinó que se encuentra clínicamente sano. Ahora avanza en un proceso de recuperación y crecimiento que busca preservar sus comportamientos naturales.

Una pequeña comadreja (Neogale frenata) llegó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR) del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, luego de ser encontrada en una zona de trabajo en San Antonio de Prado.

El animal fue detectado por un operario que realizaba labores con maquinaria pesada y que estuvo a punto de pisarlo accidentalmente. Tras el hallazgo, la cría fue trasladada al CAVR, donde profesionales realizaron una valoración para establecer su estado de salud y determinar las condiciones necesarias para garantizar su adecuado desarrollo.

La valoración veterinaria inicial estableció que el individuo se encuentra clínicamente sano. Como parte de su atención, se realizaron pruebas diagnósticas para descartar enfermedades infecciosas y recibió terapia de hidratación de mantenimiento, teniendo en cuenta que se trata de una cría.

Un cuidado que busca imitar a la naturaleza

El manejo de la pequeña comadreja representa un reto particular para el equipo del CAVR, debido a que requiere condiciones similares a las que tendría bajo el cuidado de su madre.

“El manejo del animal representa un reto particular para el equipo del CAVR, quienes deben generar condiciones similares a las que tendría bajo el cuidado materno”, explicó Andrés Gómez, supervisor del CAVR del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

Para ello, el ejemplar cuenta con una fuente de calor permanente y recibe leche especializada. Sin embargo, uno de los principales objetivos del proceso es reducir al mínimo la manipulación y evitar que el animal se habitúe al contacto con las personas.

Por esta razón, el equipo ha trabajado para que la comadreja aprenda a consumir el alimento por sí sola. Aunque este proceso requiere más tiempo que la alimentación asistida, resulta fundamental para conservar sus comportamientos naturales y favorecer una eventual reintegración a condiciones similares a las de su entorno.

La comadreja también permanece bajo monitoreo permanente de su comportamiento y condición clínica. Para facilitar su identificación y seguimiento individual, cuenta con un microchip.

El siguiente paso será permitir que continúe creciendo antes de trasladarla a un espacio de mayor tamaño, acondicionado con elementos que repliquen progresivamente las condiciones de su ambiente natural, como vegetación, diferentes tipos de sustrato y fuentes de agua.

Una especie difícil de ver en el Valle de Aburrá

La comadreja (Neogale frenata) es un pequeño mamífero carnívoro de cuerpo alargado y extremidades cortas. Es principalmente solitaria y puede desarrollar actividad tanto durante el día como durante la noche. Aunque es terrestre, tiene una gran capacidad para trepar y desplazarse por diferentes superficies.

A pesar de su tamaño, es una cazadora eficiente y puede capturar presas considerablemente más grandes que ella, incluidos pequeños mamíferos como los conejos. En esta especie, las hembras suelen ser de menor tamaño que los machos.

Su distribución natural incluye el Valle de Aburrá. Sin embargo, observarla no es frecuente debido a su comportamiento esquivo y a su tendencia a evitar la presencia humana. Por ello, un avistamiento no necesariamente significa que la especie sea rara en el territorio, sino que se trata de un animal difícil de detectar.

Además de hacer parte de la biodiversidad del Valle de Aburrá, la comadreja cumple una importante función ecológica como depredador, al contribuir a la regulación natural de las poblaciones de las especies que hacen parte de su dieta.

¿Qué hacer si encuentra una comadreja?

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá hace un llamado a la ciudadanía para respetar a las comadrejas y a las demás especies silvestres que habitan el territorio.

Ante el encuentro con uno de estos animales, se recomienda no perseguirlo, manipularlo, alimentarlo ni intentar capturarlo. Darle espacio y permitir que conserve sus comportamientos naturales es una de las mejores maneras de contribuir a su conservación.

El rescate de esta pequeña comadreja demuestra también la importancia de estar atentos a la presencia de fauna silvestre en zonas de intervención humana. En este caso, la rápida reacción de un trabajador permitió evitar un accidente y brindar al animal la atención especializada que necesitaba.

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