Entre los internos trasladados figuran reconocidos cabecillas vinculados a la mesa de paz urbana del Gobierno Petro, como alias Douglas, Carlos Pesebre y El Indio.
Un cambio de rumbo en el manejo penitenciario del país se evidenció con el traslado de 103 personas privadas de la libertad que permanecían recluidas en la cárcel La Paz, en Itagüí, Antioquia.
Los internos fueron distribuidos hacia diferentes establecimientos penitenciarios del país. Entre los nombres que generan mayor atención aparecen reconocidos cabecillas de estructuras criminales que hicieron parte de la mesa de paz urbana impulsada durante el Gobierno de Gustavo Petro.
Entre ellos están José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas; Freyner Alonso Ramírez García, alias Carlos Pesebre, y Dayron Alberto Muñoz Torres, alias El Indio. Estos nombres aparecen en los registros públicos de los integrantes de la mesa de paz urbana de Itagüí. (El Tiempo)
Del diálogo con Petro al traslado
El movimiento penitenciario cobra especial relevancia por el papel que varios de estos cabecillas tuvieron durante el proceso de paz urbana promovido por la administración Petro.
En junio de 2025, varios jefes de estructuras criminales recluidos en La Paz fueron trasladados hasta La Alpujarra para participar en un evento público junto al entonces presidente Gustavo Petro. Alias Douglas, Carlos Pesebre, Tom, Vallejo, El Indio y otros cabecillas estuvieron entre los protagonistas del denominado “tarimazo”.
El episodio generó una fuerte controversia nacional y local debido a que personas privadas de la libertad, algunas de ellas condenadas por delitos graves, tuvieron participación pública en un acto político en el marco de las conversaciones de paz urbana.
La mesa de paz urbana de Itagüí fue uno de los escenarios utilizados por el Gobierno Petro para avanzar en conversaciones con estructuras criminales del Valle de Aburrá. En marzo de 2026, incluso, la Fiscalía suspendió órdenes de captura contra 23 cabecillas vinculados a este proceso, entre ellos Douglas, Carlos Pesebre, El Indio y otros reconocidos jefes criminales.
Cambio de política penitenciaria
El traslado de estos internos representa un giro frente al tratamiento que tuvieron durante la anterior administración y plantea un nuevo escenario para los cabecillas que permanecían concentrados en la cárcel de Itagüí.
La decisión se conoce tras la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia y constituye una de las primeras señales sobre el manejo que tendrá el nuevo Gobierno frente a los internos considerados de alta peligrosidad y frente a los procesos de diálogo con estructuras criminales.
En una decisión paralela, Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, fue trasladada desde la Estación de Carabineros de Bogotá hasta el complejo penitenciario Picaleña, en Ibagué, para continuar el cumplimiento de su condena.
Los movimientos penitenciarios abren un nuevo capítulo en el debate sobre la política de paz urbana, el tratamiento de los cabecillas de estructuras criminales y los límites entre las conversaciones de paz y el cumplimiento efectivo de las decisiones judiciales.





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